El Observatorio IUNE, que mide cada año la actividad investigadora de las universidades españolas, publicó el 8 de julio su informe 2026. Las cifras confirman una divergencia que lleva años gestándose y que afecta de lleno a quien construye una carrera investigadora en España.
Las cifras
El Sistema Universitario Español cuenta con 81.330 profesores permanentes. El dato llamativo está en cómo se reparte su evolución: en la última década, las universidades privadas han triplicado su profesorado, con un crecimiento del 203,6%, mientras que las públicas han perdido un 4% de sus docentes permanentes. El informe lo describe como una "expansión masiva de profesorado" en los centros privados.
La producción científica, sin embargo, sigue viviendo en la pública. Las universidades privadas generan aproximadamente el 10,4% de la producción del sistema (dato de 2024), aunque con excepciones regionales notables: en Navarra la investigación privada representa el 68% del total de la comunidad, y en La Rioja el 40,5%.
En productividad por profesor, el informe destaca entre las públicas a la Universitat Pompeu Fabra, con 6,14 artículos por docente en 2024.

Qué significa para quien investiga
La lectura simple sería "la pública investiga, la privada da clase". La realidad que viven los investigadores es menos cómoda: la pública concentra la investigación pero pierde plantilla permanente, lo que estrecha el embudo de estabilización justo donde más producción se genera. Y la privada contrata a un ritmo histórico, pero con perfiles y cargas donde la investigación no siempre tiene espacio, como refleja su peso en la producción total.
Para un predoc o postdoc, esto se traduce en un mapa laboral con dos velocidades: más plazas docentes en la privada y más competencia por menos plazas estables en la pública, donde se sigue jugando la carrera investigadora clásica (sexenios, acreditaciones, proyectos). Los datos del IUNE ponen números a algo que las convocatorias ya reflejan: la presión sobre cada plaza pública de perfil investigador no deja de crecer.
El sistema, además, evalúa a todos con la misma vara de producción científica, trabaje cada cual donde trabaje. Quien construye su carrera en la privada, con cargas docentes altas, compite después por acreditaciones y contratos frente a perfiles formados en entornos con más espacio para investigar. Es un desequilibrio estructural que el informe permite cuantificar.
Para situarte mejor
Si estás valorando dónde desarrollar tu carrera, los datos del IUNE son un buen punto de partida para entender qué ofrece cada entorno. Y si tu objetivo es la carrera investigadora, en nuestra sección de convocatorias tienes las guías de las principales ayudas públicas (Ramón y Cajal, Juan de la Cierva, programas del ISCIII) con requisitos, cuantías y plazos verificados.
Fuentes
- Informe IUNE 2026, Observatorio IUNE (actividad investigadora de las universidades españolas): iune.es
- Cobertura del informe: Infobae/EFE, 8 de julio de 2026: infobae.com